Por lo general a las personas que padecen dediabetes se les pide que no coman por un periodo de tiempo luego de aplicarse la insulina, con el fin de que la insulina se esparza por el organismo antes de comer, pero en Alemania se ha realizado un estudio que demuestra que esto no seria necesario.
“Es un resultado muy promisorio. Mejorará la adherencia y la satisfacción”, dijo el doctor Aaron Cypess, endocrinólogo de la Clínica del Centro de Diabetes Joslin, Boston, y que no participó del estudio.




